1. Recepción y lavado de fruta: la fruta fresca es recibida desde las diferentes plantaciones. El proceso inicia con el lavado de la fruta para eliminar posibles residuos y suciedad. Luego se realiza una selección para utilizar únicamente la fruta que cumple con los requerimientos para ser procesada.
  2. Separación de la pulpa: la fruta ya limpia y seleccionada es transportada hacia las extractoras de jugo que extraen el jugo suavemente y la pulpa de la fruta. Más adelante en el proceso, el jugo pulposo y el sobrante de la fruta entran en líneas de producción separadas para obtener diferentes tipos de jugos.
  3. Centrifugación: el jugo obtenido continúa hacia la centrífuga, la cual separa cierta cantidad de pulpa del jugo con el fin de obtener el producto especificado por el cliente.
  4. Evaporación: el proceso de evaporación aumenta la concentración del jugo mediante la remoción de agua. De esta manera, se obtiene el porcentaje de BRIX requerido por cada cliente.
  5. Almacenamiento: el producto terminado es almacenado en tanques para mantenerlo homogéneo y llegar a la temperatura requerida para su posterior empaque.
  6. Empaque: el producto es empacado mediante un sistema de esterilizado en doble bolsa de polietileno. Inmediatamente, el jugo y el jugo concentrado son congelados y se almacenan a -18 °C (0°F).